
© photo: Andrea Resmini, 2005
Isabel
Núñez (Figueres, 1957) es autora, con Rauda Jamís,
de Du fond des mères (París: DDB 1998), Maternidad, Cartas
entre dos mujeres (Barcelona: Urano, 1999), y de los cuentos “X,
Y, Z” y “Distorsió” (Barcelona: Columna, 1999
y 2000). Crítica literaria de La Vanguardia Cultura/s, ha colaborado
en Quimera, Lateral y Letras Libres, y ha traducido al castellano a
T.C. Boyle, Richard Ford, Patricia Highsmith, Jeff Noon, Rick Moody,
Cynthia Ozick, Dorothy Parker, Victor Pelevin, Jacob Riis y Colin Thubron
y otros.
“Crucigrama”
La enfermedad del padre, un monólogo ajeno que contamina un trayecto
en autobús, la atmósfera ruidosa de un pueblo de la costa,
un tenso paseo urbano distorsionado por la contemplación de un
gesto suicida, un azaroso viaje a Arles para ver una exposición,
el retorno a la casa materna o los cohetes de San Juan como desencadenante
de una historia en los márgenes de la ciudad. Y también,
la maternidad como extrañamiento, el escenario de una despedida
invadido por un técnico de la compañía telefónica,
la muerte, el paso del tiempo. Y detrás, en la retícula
de ideas cruzadas de este crucigrama contemporáneo, como el engañoso
paisaje activo que condiciona estas historias, la acelerada y perversa
transformación de Barcelona.
“Frágiles, escasos,
contenidos, morales, y con trazos autobiográficos que les confieren
una sugerente veracidad, estos cuentos poseen un nivel y un aliciente
muy estimables, dando cuenta de una escritora muy bien educada, que
es además una lectora experta.”
Ignacio
Echevarría
“Los cuentos
centelleantes, lacerantes y sesgadamente inolvidables de Isabel Núñez
no tienen nada que ver con damiselas carnerianas que vuelven a su dormitorio
al salir del baile. Más bien nos es lícito proclamar que
en estas maravillas literarias hay escaleras de caracol que bajan y
suben a una cotidianeidad que acaba de desnudarse para que ella, Isabel
Núñez, pueda pintar con palabras un retablo dulce y cruel
de lo que ve –que es ella misma— en el espejo que la refleja,
nada menos que el lector boquiabierto y abocado a la reflexión
perpleja.”
Carles
Hac Mor, Avui